Píldora de Protocolo | Sí, hasta el perfume puede romper el protocolo
Cuando pensamos en protocolo, solemos centrarnos en lo que se ve: el saludo, la postura, el lenguaje, la vestimenta. Pero hay una parte más sutil e igualmente poderosa que también forma parte del saber estar: lo sensorial.
En actos cerrados, reuniones diplomáticas o eventos de negocios, usar una fragancia demasiado intensa puede resultar invasivo. Aunque sea de buen gusto, el exceso de perfume puede alterar la comodidad de quienes te rodean, distraer la atención e incluso generar rechazo si hay personas sensibles o alérgicas.
📌 Las normas no escritas también importan
El protocolo no se limita a lo visible. También incluye la gestión de lo invisible:
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El olor personal, que debe ser discreto, neutro y respetuoso con el entorno.
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El ruido, como hablar en voz alta, arrastrar sillas o usar dispositivos sin silenciar.
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La ocupación del espacio, evitando gestos amplios, colonizar la mesa o interrumpir la circulación.
Todos estos aspectos, aunque no aparezcan en un manual, forman parte del comportamiento profesional y del respeto a los demás.
🧠 Estar presente sin invadir
Una presencia elegante y profesional es aquella que no impone, no invade y no sobresale innecesariamente. Cuidar los sentidos ajenos —especialmente en espacios compartidos— es una muestra de inteligencia emocional y sensibilidad institucional.
🎓 En EIP Granada también educamos en lo intangible
Nuestros programas de protocolo trabajan no solo las normas formales, sino también los pequeños detalles que construyen una experiencia armónica. Porque en eventos y entornos profesionales, el respeto también se expresa sin palabras.


